24 enero 2007

COMPOSICIÓN ACCIDENTAL II

Por la noche, mi padre suele dejar las cosas preparadas en la cocina para salir a trabajar la mañana siguiente. Normalmente coloca su cartera del trabajo encima de la mesa de la cocina, y deja preparado algo para comer a media mañana. Ésto permite composiciones accidentales como ésta manzana sobre una caja de zapatos.


(la he recortado aislándola del entorno por motivos personales)

PORCELANA

Un día del mes de diciembre del año 2005 fui a visitar a un amigo al trabajo. Tenía una tienda de regalos variados. Llegué antes de que cerraran, y estuvimos un rato charlando en el mostrador. Miré al suelo y vi un recogedor de basura, y en él una delicadísima cara de mujer de porcelana rota entre el polvo y las pelusas. Me agaché y vi a poca distancia un brazo también roto con una rosa sujetada levemente en la mano. Recuerdo que me produjo una sensación muy fuerte de fascinación. Me dijo que se había roto una figura y que iban a tirarlo, así que me dejó llevármelo.


A los pocos días, vi en el telediario una noticia sobre una obra de teatro. En las imágenes se veía a un hombre indescriptiblemente sólo en el escenario. En la mano tenía, sujetado a un dedo, una cara de porcelana muy parecida a la que yo había encontrado. Otros dos dedos sostenían sendos brazos también de porcelana. Sonaba una música muy triste, de violines, y el hombre se situaba de espaldas al público, simulaba que la figura le abrazaba, y se sumergía en ese abrazo.

El pasado mes de diciembre encontré una escena muy curiosa en la calle. Antes de llegar a un paso de cebra, alguien había colocado (sobre una bolsa) un pequeño hombrecillo sentado junto a un frasco blanco. El rostro de la figura le imprimía una especie de vida latente. Su serenidad me inquietaba. El conjunto tenía aspecto de ofrenda, de ofrenda indescifrable que estaba esperando a alguien o a algo.


Continué mi camino, y a los cincuenta metros encontré, junto a la basura, la parte superior de una figura de mujer de porcelana. La mano derecha estaba cercenada.


Días después escribí, a propósito de ella, que "el tamaño de sus pechos indica su predilección por las acacias".

las tetas de porcelana se balancean
sobre algunos trapecios
entre ramas de corbatas
mientras las estrellas cuchichean
y vuelan de fruta en fruta
(Jean Arp)

11 enero 2007

COMPOSICIÓN ACCIDENTAL

Hace unos días rompí un programa de la filmoteca. Espontáneamente partí el folleto geométricamente, dado que era lo más sencillo por su formato, pero no presté la mínima atención al proceso. Cuando fui a tirar los papeles, me di cuenta de que el fragmento que había quedado en uno de los extremos mostraba el rostro de una mujer, que había sobrevivido a la fragmentación. Decidí conservarlo tal y como estaba el taco de papeles.

Hoy decidí documentarlo fotográficamente. Busqué algo negro para poner de fondo. Lo primero que encontré fue un folleto que recogí hace meses por motivos que no vienen al caso. Al fotografiar, me di cuenta de que, también accidentalmente, había resultado una combinación de los fragmentos con una frase que aparece en el anverso del folleto. "Dejar de verlo todo negro es posible".


El folleto lo recogí un día a la salida de clase. El motivo fue que un amigo lo vio y llamó la atención sobre él, porque se trataba de un folleto negro, con la frase ya citada, pero había caído al suelo y, al ser pisado, se había rallado considerablemente, quedando unos cuantos rasguños blancos debajo de la frase.

OBJETO ENCONTRADO: CANDADO


Hoy he encontrado este candado cerrado en una rama. Maravilloso ejemplo de una acción anónima seguramente impulsada por un deseo espontáneo, sin funcionalidad, gratuito y lúdico, que escapa a cualquier tipo de norma establecida sobre los comportamientos esperables. Acción poética en potencia, ejercida en el tiempo verdaderamente libre, no tiempo de ocio.

Hace unos días encontré un pequeño candado dorado en el suelo, cerca de los restos de una musaraña, en una parada de autobús. Lo recogí. Estaba abierto. Jugando con él se me cerró, y lo que yo pensé que era la llave no podía abrirlo. Pensaba utilizarlo para construir un objeto, pero he decidido continuar esa acción y colgarlo de una rama, a ser posible de abedul.