SUEÑO
Anoche me abandoné y escribí varios poemas breves, dejándome llevar por el oleaje del subconsciente. Al rato de terminarlos, los releí: en casi todos aparecían la noche y el sueño como elementos dominantes. Incluyo uno de ellos a continuación:
Cierra los ojos.
Una araña está tejiendo el mar.
Es la noche,
la hija muda de las amapolas.
Cierra los ojos.
La marea tira de un cordel blanco,
va deshaciendo los nudos de tu sueño.
A cambio sólo pide tu piel.
Por la noche tuve un sueño. Me encontraba en un mercado callejero. Alguien me tendió sus manos mostrándome dos objetos muy similares. Se trataba de dos pequeñas cajas ovaladas, dos pequeños estuches que cabían en la palma de la mano. Eran de un color entre turquesa y gris. Los toqué: el tacto era de piedra pulida. Ambos estuches tenían en sus dos caras relieves que me llamaron la atención. Uno de ellos era especialmente llamativo. En una cara se podían ver dos especies de túbulos que finalizaban en unos labios lánguidos, trémulos y muy alargados. Del extremo de ambos labios pendía una gota que, a pesar de que podía ser saliva, en mi sueño estaba seguro de que se trataba de una lágrima. Sobre ellas, podía verse el torso de una mujer cabizbaja, cuyos cabellos ocultaban su cara. En la parte posterior del mismo estuche, había una criatura mitológica alada, algo similar a un grifo. El otro estuche no lo recuerdo con claridad. Al abrirlos, descubrí que en su interior había una pastilla de jabón de relieve exactamente igual al del estuche.
Acabo de realizar un dibujo esquemático de la cara anterior del estuche (mis limitaciones con el dibujo son bastante obvias)

Recuerdo haber expresado mi asombro en el sueño, diciendo expresamente a la persona que me los había mostrado que se trataba de objetos surrealistas de primera magnitud. Dentro del sueño, recordé perfectamente la escena en que Bretón describe un sueño similar: aquél en que encontró un libro de características asombrosas y en el que además tuvo también sensaciones táctiles clarísimas. Ese fue precisamente el sueño que le llevó a desear la puesta en circulación de objetos surrealistas.
Las figuras que aparecían me recordaban mucho a las que encontré en las lápidas del cementerio de Edimburgo (http://noeortega.blogspot.com/2007/04/las-voces-de-musgo.html). Además, estoy casi seguro de haber visto las figuras de los tallos terminados en labios alargados en algún sitio. En un primer momento, pensé que la imagen podía provenir de algún dibujo de Bill Howe (http://www.bill-howe.com/indexseits.htm), pero he estado mirando varios de sus dibujos y creo que la imagen debe venir de otro sitio.
Para finalizar, diré que esta mañana busqué en internet "turquesa sueño", de forma un poco instintiva y me apareció como primer resultado de google una entrada titulada "Psicoanálisis Significado Soñar con Turquesa". Lo abrí, y leo el comienzo de un sueño: "Soñé que me vendían turquesas y que eran jabón".
Cierra los ojos.
Una araña está tejiendo el mar.
Es la noche,
la hija muda de las amapolas.
Cierra los ojos.
La marea tira de un cordel blanco,
va deshaciendo los nudos de tu sueño.
A cambio sólo pide tu piel.
Por la noche tuve un sueño. Me encontraba en un mercado callejero. Alguien me tendió sus manos mostrándome dos objetos muy similares. Se trataba de dos pequeñas cajas ovaladas, dos pequeños estuches que cabían en la palma de la mano. Eran de un color entre turquesa y gris. Los toqué: el tacto era de piedra pulida. Ambos estuches tenían en sus dos caras relieves que me llamaron la atención. Uno de ellos era especialmente llamativo. En una cara se podían ver dos especies de túbulos que finalizaban en unos labios lánguidos, trémulos y muy alargados. Del extremo de ambos labios pendía una gota que, a pesar de que podía ser saliva, en mi sueño estaba seguro de que se trataba de una lágrima. Sobre ellas, podía verse el torso de una mujer cabizbaja, cuyos cabellos ocultaban su cara. En la parte posterior del mismo estuche, había una criatura mitológica alada, algo similar a un grifo. El otro estuche no lo recuerdo con claridad. Al abrirlos, descubrí que en su interior había una pastilla de jabón de relieve exactamente igual al del estuche.
Acabo de realizar un dibujo esquemático de la cara anterior del estuche (mis limitaciones con el dibujo son bastante obvias)

Recuerdo haber expresado mi asombro en el sueño, diciendo expresamente a la persona que me los había mostrado que se trataba de objetos surrealistas de primera magnitud. Dentro del sueño, recordé perfectamente la escena en que Bretón describe un sueño similar: aquél en que encontró un libro de características asombrosas y en el que además tuvo también sensaciones táctiles clarísimas. Ese fue precisamente el sueño que le llevó a desear la puesta en circulación de objetos surrealistas.
Las figuras que aparecían me recordaban mucho a las que encontré en las lápidas del cementerio de Edimburgo (http://noeortega.blogspot.com/2007/04/las-voces-de-musgo.html). Además, estoy casi seguro de haber visto las figuras de los tallos terminados en labios alargados en algún sitio. En un primer momento, pensé que la imagen podía provenir de algún dibujo de Bill Howe (http://www.bill-howe.com/indexseits.htm), pero he estado mirando varios de sus dibujos y creo que la imagen debe venir de otro sitio.
Para finalizar, diré que esta mañana busqué en internet "turquesa sueño", de forma un poco instintiva y me apareció como primer resultado de google una entrada titulada "Psicoanálisis Significado Soñar con Turquesa". Lo abrí, y leo el comienzo de un sueño: "Soñé que me vendían turquesas y que eran jabón".


2 Comments:
Los sueños táctiles a veces me arrastran a tallar esculturas en mis dientes, o a saborear vinos preparados en pequeños ataúdes blancos.Me hacen sentir extrañeza respecto a mi vida cotidiana. Cuando ya estoy despierta no puedo dejar de sentir una huella profunda.
basurerodecompresas
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